El rendimiento es la retribución por invertir. Existen tres tipos de rendimientos los cuales debes considerar en el momento en que realices un proyecto de inversión, ya que éstos determinaran si las transacciones que realices son viables. 1) El rendimiento total: son los ingresos corrientes y las ganancias (o pérdidas) de capital. Para calcular el rendimiento total de tus títulos debes contemplar datos históricos y pronósticos sobre el precio y rendimientos esperados de los títulos. Los rendimientos esperados dependen de características internas y fuerzas externas, entre las cuales están las variacioens en el nivel general de precios. Debes tener en mente que siempre existirán diferencias significativas entre las tasas de rendimiento anuales promedio de las diversas inversiones en títulos que realices a través del tiempo.
2) El rendimiento requerido: es la tasa de rendimiento que tu como inversionista debes ganar para compensar el riesgo de tus inversiones. Se define como la tasa de rendimiento real y la prima de inflación esperada (juntas representan la tasa libre de riesgo), más la prima de riesgo.
3) La tasa interna de rendimiento: es la tasa de rendimiento anual compuesta obtenida sobre inversiones ue se mantiene durante más de un año. Si el rendimiento es mayor o igual al rendimiento requerido, la inversión que llevas a cabo será aceptable.
Ross, A. Stephen. (2009). Finanzas Corporativas. México: McGraw-Hill.
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